EL UNICO ESCRITOR SOY YO - DON QUIJOTE

En mi voz

viernes, 15 de septiembre de 2017

El rollo que vuela - publicado en Elnarratorio.blogspot.com

 el rollo que vuela                                                           
                                                    
















 De nuevo alcé mis ojos y miré,
                                                      y he aquí un rollo que volaba.
                                                        Y me dijo: ¿Qué ves?
                                                                                                                              Y respondí:
                                               Veo un rollo que vuela, de veinte codos de largo,
                                                                              y diez codos de ancho.
                                                                 Cap.5 – Zacarías – Antiguo Testamento                                                                 

       —Madre Dolores, que en paz descanse… necesito de usted
       —Me sentiré muy honrada, hijo ¿que ocurre?
   —Nada grave, pero he tenido un sueño muy extraño, con cierto misticismo y pienso que usted puede ayudarme a interpretarlo…  —Vea madre, soñé que galopábamos, Zacarías y yo. Ya entrada la noche íbamos al norte,  estábamos apenados, en silencio con esas tristezas de las que los hombres no hablan, ¿vio? Al girar los caballos al este, y a lo lejos, vimos algo que volaba.
      —¿Qué ves, patrón? —me preguntó Zacarías.
      —Veo un rollo que vuela —le contesté yo —Los caballos, asustados, ocuparon toda nuestra atención, no era cosa de quedarnos de a pie. Dominadas las bestias, sin consultarnos siquiera los dos seguimos el mismo rumbo: para las casas.  Íbamos llegando cuando un espectáculo infernal se ofreció a nuestros ojos. Mudos,  asombrados, vimos que era una nave espacial, un ovni que le dicen, bien definida por luces propias; se había adelantado a nosotros. Hombres, mujeres y animales parecían enloquecidos, corriendo de un lado a otro, como  perseguidos por ánimas malditas.
Madre Dolores se persignó.
   Pedro conducía atento al camino como si ahí, en el sendero que marcaba el asfalto gris, estuvieran escritos sus sueños.
  —Los animales de la granja yacían muertos por todas partes Madre, destrozados a dentelladas por los perros.
  —¡Pedro! ésa es una cita del Antiguo Testamento, estoy segura, no recuerdo a qué libro, ni el versículo, pero puedo encontrarlo.
    —¿Vio? a mí me parecía... Los chicos saltaban en un extraño baile de muertos. Todos parecían contagiados del furor que había prendido en los irracionales. Como si Mandinga…
   Ante la mención del Maligno doña Dolores se persignó nuevamente y besó la cruz que llevaba en el pecho.
  —Como si Mandinga se hubiera enseñoreado del pueblo y hubiera querido herirlo con una plaga, la peor de todas: la locura.
  Habían llegado hasta el campo que fuera de sus padres y Pedro detuvo la camioneta, le abrió la puerta a Madre Dolores y la ayudó a bajar. Se sentaron en la sala.  Les sirvieron dos cafés y ya cómodamente instalados:
   —El ovni se acercó hasta que Zacarías y yo pudimos advertir que, efectivamente, se trataba de una nave espacial. Se apoyó en el suelo, se abrió la puerta que daba al este. Nos acercamos sin poder evitarlo, era más fuerte que nosotros. Pudimos ver un salón circular con tres puertas iguales. La disposición, tan exacta  y simétrica, me recordó a un laberinto que recorrí en Cruz del Eje.  Me sentía frente a un desafío del destino: los extraños me daban a elegir entre las tres salidas como si fueran tres dilemas, tres disyuntivas y yo debía optar por una. Los tripulantes nos observaban en silencio, sentados alrededor de una  mesa redonda. Los vi,  Madre Dolores, como la veo a usted ahora...  Entonces uno me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquel que hurta (como está de un lado del rollo) será destruido; y todo aquel que jura falsamente (como está del otro lado del rollo) será destruido y dice Jehová de los ejércitos, y vendrá a la casa del ladrón, y a la casa del que jura falsamente en mi nombre; y permanecerá en medio de su casa y la consumirá, con sus maderas y sus piedras... Y salió aquel ángel que hablaba conmigo, y me dijo: Alza ahora tus ojos, y mira qué es esto que sale y  dije:
   —¿Qué es?
   Y él dijo:
   —Este es un día en todo que sale. Además dijo: Esta es la iniquidad de ellos en toda la tierra.
   Y he aquí, levantaron la tapa de plomo, y un calendario estaba grabado allí y él dijo:    
   —Esta es la Maldad; y la echó dentro y echó masa de plomo en la boca del día 11 del 11 de 2001
    Alcé luego mis ojos, y miré, y dos mujeres que salían y traían viento en sus alas, y tenían alas como de cigüeña, y alzaron el vuelo entre la tierra y los cielos.
   Madre Dolores tenía la mano acalambrada de persignarse. Pedro,  sentado a su lado, gesticulaba, contra su costumbre, como si estuviera muy exaltado:
   —Y así, sin hablarnos, sentí que comprendieron que los habíamos entendido; pensé seguro fue nuestro Señor que nos ayudó con ese  Concejo...   Luego volvimos todos los del pueblo, cristianos, monturas y perros, Zacarías y yo,  cada uno a su tarea.

  

viernes, 1 de septiembre de 2017

Escritor invitado: Sergio Varela

Hay otros mundos y están en este — Sergio Varela



   
Aparté con delicadeza de cirujano, o acaso de ladrón descuidista, el ejemplar de El hacedor archivado sin urgencia en la biblioteca, entre otros volúmenes económicos de Borges y Bioy Casares, ofertados como suplementos semanales por un diario que nadie leería en la casa, ni siquiera con ánimo de refutación.
Lo resucité del sarcófago de celofán que lo aprisionaba intacto como una contraseña inviolable.
Después de saborear un bizcochuelo legendario en sus reverberantes perfumes alimonados, y un café con leche callejero no menos memorable, al pie del andén de la estación Ituzaingó, abrí más tarde sus páginas, ya vagamente sentado junto a las puertas de un moderno vagón chino del Ferrocarril Sarmiento.
Y los bastos arrabales suburbanos del Oeste transmutaron en espejos, tigres, laberintos, duelos a cuchillo donde el honor era una música de milonga, cosmogonías apócrifas, Shakespeare, Cervantes, Rosas, Quiroga, Perón y otros sueños.
Al llegar a Once, aquel antiguo escenario de una (otra) batalla perdida contra los ingleses, de aquella al menos la cronología me había concedido, acaso, la ausencia, comprobé que en ese momento yo también padecía de irrealidad, como tantos de ellos.

jueves, 31 de agosto de 2017

Bificción - Ada Inés Lerner y Ana María Caillet Bois

Resultado de imagen para el viejo que saltó por la ventana y se largó
foto tomada Google




                               



                                  Invisible




Cuando él estaba, mi marido, hablaba solo; era el hombre. Luego se fue yendo de viejo y seco nomás. A mí me empezó a ser difícil obtener las palabras de mi pecho, y de soplones ajados, de tanto silencio que habían guardado, desaparecieron. También volaron los recuerdos y la memoria quedó maltrecha y vacía, lo mismo que los hijos, que dejaron de venir. Los adornos antiguos desaparecieron o se fueron rompiendo. Y hasta yo me fuí borrando, como un dibujo ajado por el tiempo y el abandono.

Nadie se percató, porque los viejos se van perdiendo o quedan en un rincón, invisibles; así quedé yo, sorda e inaudible. De vez en cuando sentía cosas, el viento que me rozaba,el calor del sol que calentaba mis frágiles huesos, la lluvia que me mojaba, pero solía pensar que soñaba. Si estaba adentro de la casa no me podía rozar el viento, ni calentar el sol ni mojar la lluvia.

La vivienda, y todo el parque que la rodeaba, se volvieron invisibles, como yo; desapareció el cerco de entrada, ese que estaba rodeado de plantas para no ver el afuera, y los rosales que yo misma había plantado para dar un toque de color a aquella casa, siempre tan oscura como si nadie hubiera vivido en ella, se desdibujaron.


Ada Inés Lerner y Ana María Caillet Bois

miércoles, 26 de julio de 2017

Relato breve - Leo Mercado

Difundido por:

Piedra y nido


Posted: 23 Jul 2017 05:20 PM PDT
Carolina sueña que los perros la cercan, que la angustia, corrosivo líquido, segregación interna, le amalgama la sangre. Carolina mira el negro cielo y ve a la luna redonda, enorme.
Yo me sueño lobo, en el otro extremo de la almohada.


Leo Mercado(Salta, Argentina, 1982). En poesía publicó “Viento norte” (Color Pastel, 2005; 2009 intervenido por artistas plásticos). En 2008 creó el sello independiente “Viento Norte, ediciones de alambre”. Allí publicó “Bocanada” (2008, plaquette), “mil200” (2011) y “39” (2012).
En prosa, formó parte de la “I Antología Triple C”, (Macedonia, 2012), de “El barco de papel. Antología Argentina de microrrelato infantil y relatos breves” (UNT 2014), “Fútbol en breve. Microrrelatos de jogo bonito” (Puertabierta editores, 2014), “Ballenas en hormigueros. Antología Hispanoamericana de Minificción” (Ojo de pez, 2014), “Borrando Fronteras. Antología trinacional de microficciones” (Macedonia 2014) y “¡Nocauts! Microrrelato internacional de boxeo” (Dirección de Fomento Editorial de la BUAP, 2015). Editó junto a Caro Fernández “Hacer el cuento, microcrónicas” (Macedonia, 2012) y (también a dúo con Caro Fernández) “Volver a hacer el cuento, microcrónicas” (Ediciones Sherezade, 2015). Es Co-Director de la  “Cofradía del Cuento Corto”.


LOS CUENTOS DEL CAN CERBERO: Vito -

LOS CUENTOS DEL CAN CERBERO:


- Ada Inés Lerner, 

Sebastian Ariel Fontanarro,

Claudia Isabel Lonfat

 Vito desapareció. Lo busqué por los lugares donde solíamos pasear cada tarde, también por los alrededores. Nada. Pegué fotos en cada cuadra, en las vidrieras de los negocios. Le pregunté a cada vecino. Nadie lo había visto. Decir que Vito se perdió sería injusto, porque él no era un perro común y corriente; sí, ya sé que todos dicen que su mascota es única y la más inteligente, pero en el caso de Vito es cierto. Lo encontré caminando por la costa, como todas las mañanas para oxigenar mi sistema circulatorio, mi silueta y en mi cerebro, se aclaran las ideas. Vito comenzó a seguirme y llegamos hasta el Faro, luego volvimos. Lo despedí varias veces, no hizo caso y cuando llegué al departamento se sentó al lado de la puerta y no se movió de allí. Lo llamé Vito en honor a Vito Dumas, porque lo encontré o él me encontró frente al mar

Llegado un atardecer un viejo pescador al verme llorar sentada en la costanera intentó consolarme revelándome la supuesta historia de Vito.
 —La mayoría de las cosas que recordamos están muertas, señora. Vito es la energía de la ilusión de un ser no nacido. Murió hace mucho dentro del vientre de su madre, una perra que salvó, allá en la villa, a toda mi familia de morir en un incendio. Vito coexiste con intermitentecias entre soledades humanas muy especiales. Sentirse agradecido por la experiencia maravillosa es la mejor manera de no sufrirlo. 

martes, 4 de julio de 2017

Minimalismos: Todo lo sólido se desvanece en el aire - Saurio

Minimalismos: 

Todo lo sólido se desvanece en el aire 

- Saurio:

Empezó con uno de esos mails virales que en cuestión de horas se propagan por todo el mundo, y luego siguió viralmente pero boca a boca. La consigna era simple: para vencer la desigualdad social la
gente debería negarse a trabajar y a consumir más allá de lo estrictamente
necesario para la subsistencia. Haciendo esto, el sistema perverso caería. No,
no era otra huelga más, acá no había ningún reclamo, ninguna exigencia,
simplemente se trataba de negarse a trabajar. Y funcionó.

No de inmediato, claro, la patronal, las jerarquías sindicales y los otros
engranajes del sistema reaccionaron y reprimieron. Pero la gente, gracias a
este mensaje viral, había perdido el miedo y se defendió. Muchos murieron,
pero, como eran más, vencieron. Además, el sistema necesitaba de consumidores,
y si nadie consumía la producción de bienes perdía todo sentido.

Así fue cómo el sistema cayó.

Alcanzada la victoria, lo lógico hubiera sido repartir las riquezas en forma
igualitaria. Pero la riqueza había perdido valor en un mundo no consumista, y
el acto mismo de repartir era trabajo, así que millones de bienes que en otras
épocas hubieran sido codiciados quedaron abandonados y olvidados.

Cuando se agotaron los alimentos y los recursos acumulados la gente se enfrentó
con otro problema, ya que procurarse el sustento era trabajar, y trabajar era
lisa y llanamente resucitar al sistema.

Así fue como la gente se extinguió.

Alguien escribió que si a un grupo de chimpancés se les dieran computadores y
tiempo suficiente, alguno de ellos terminaría escribiendo las obras de
Shakespeare. Pero nunca se les ocurrió que antes de eso podría escribir un mail
viral y enviarlo.

Así fue como llegamos a ser la especie dominante en el planeta.

viernes, 30 de junio de 2017

PERSISTENCIA: Ficción breve escrita por mujeres


Gracias Alejandra Jamieson escritora, Patricia Nasello, https://www.facebook.com/adaines.lerner#

 #OutsiderLaRevistahttp://www.eloutsiderdigital.com/bibl.../4-persistencia.html
Está disponible en .epub y también en .mobi


file:///C:/Documents%20and%20Settings/Alejandro/Mis%20documentos/Downloads/1497205672.pdf

El mito


Por favor, sea breve —dijo el relojero —debo poner en orden los relojes. El ritmo del tiempo es mi responsabilidad. Un error podría ser fatal para la Humanidad. ¡Y para el resto del Universo!
En el Génesis la marcha era acorde, pude ocuparme de otros asuntos: conciliar con Abraxas, regular a los demiurgos y otras tareas.
El tiempo no pasa en vano y mi misión es promesa de futuro.
No lo digo por soberbia. Soy Dios, sólo soy Dios.



El jardín

Al fin paró de llover.
Esta noche la luna la amenaza con su luz, en la humedad del jardín. Se pueden sentir más frescas y brillantes las hojas. Las guías de la hiedra avanzan con pasos desordenados.
Bajo los pies de ella hierve la vida, la vida que la rodea, la desconcierta, lentamente la envuelve y la abduce hacia una estrella lejana.


Morir mañana
En el Orden del Infierno se castiga primero a los pecadores más lejanos a Dios: los fraudulentos y los traidores, que pusieron el mayor uso de la razón en pecar.
Vladimir y Joe, entre otras perversidades, son gestores de guerras donde mueren inocentes por abandono, inanición, explosivos o daños colaterales.
Aterrorizan a los dos infractores con un moderno método de la inteligencia artificial.
Una diosa menor introduce en los cuerpos de estos sentenciados pequeñísimos robots, nanites, que penetran en sus cuerpos y son células dormidas que se activan por una clave binaria. Las próximas víctimas son oportunamente informadas de que han sido inoculadas y por siempre temerán que cuando la Justicia lo ordene, comenzará de inmediato una hemorragia de todos sus órganos y será imposible que la detenga la medicina tradicional. Vladimir y Joe sobrevivirán temblando las carnes hasta el Gran Día, y ése será su Castigo: temer más y más, a cada instante, la posibilidad de morir que a la muerte misma, a la que, me consta, conocen y frecuentan.

Ada Inés Lerner Goligorsky es argentina y editó los libros "La  Cuadra de las Viudas", FAJA DE HONOR de la SOCIEDAD DE ESCRITORES DE LA PROV. DE BUENOS AIRES
"El hombre de mis sueños" - cuentos eróticos -

Colabora con diversas revistas literarias:
Traducida al italiano en “Il sogno del minotauro”
Traducido al inglés en “Cuentos argentinos en otros idiomas” 
Ha obtenido la categoría de finalista y distinguida con la  participación en las Antologías:
 
Inmigrantes y emigrantes - Edinexus – Málaga – España; III Conc.Cuento y Poesía de Arte y Cultura de Merlo – Bs.Aires; Conc.Macedonio Fernández –
Osmecon CMLZ – Bs. Aires; Microrrelatos Moncada Radio – Cataluña – España; A:C: ;
Provincial I.S.Letras y Literatura Nª 35 – Monte Grande – Bs. As;
Plaqueta del Grupo editor: “La piedra en la honda” – San Juan;
II Antología de Poetas de Morón – Prov.Buenos Aires –
Antología “Universo Roberto Arlt” de la Univ.del Centro - Tandil

Antologias: “Gritos y Silencios” / “Globalización y Barbarie” – “El lago”
 “Las Damas de la Mesa Cuadrada” / “Wakefiel y otros textos”

 1º premio en cuento en Torneos Bonaerenses en el año 2004 (Premios Municipal y Provincial);
1º premio en poesía en  Torneos Bonaerenses 2005/08 (Premios Municipal y Provincial);
 2º y 3º premios en Torneos Bonaerenses en cuento y poesía (Premios Municipales 1999/2000/01/02/03/04/05/06/07/08/09;
1º, 2º, 3º premios y menciones en diversos  concursos provinciales, nacionales y de instituciones privadas. (Conc. Lit. UE de Moreno y Editorial Botella al Mar; /  Rotary Club; Circ. Lit. Bme. Mitre;
Soc. de Escritores de Aimogasta – La Rioja; Cultura, Educación y Deportes –
 Teatro LyF;
Conc. Lit. La Tradición ;
 3º PREMIO POESIA III Conc Lit. Nac.
Asoc. Arte y Cultura de Merlo;
3ª PREMIO CUENTO Casa Italiana en SAN PEDRO
Conc. Lit. Organiz. Solarte – Zárate; 60º Aniv.. Clínica Modelo de Morón;
Reunión Escrit. Indep. de Avellaneda;
MENCION Poesía en honor a Palestina – Embajada de Palestina en Buenos Aires
2º PREMIO Poesía – Colegio de Abogados de la Ciudad de Mercedes
MENCION Cuento – Universidad Notarial de Buenos Aires

En muchos de ellos y otros fui incluída en Antologías