EL UNICO ESCRITOR SOY YO - DON QUIJOTE

En mi voz

lunes, 3 de agosto de 2015

Relato de pequeño formato - Quejas de un moribundo

Quejas de un moribundo —

 Ada Inés Lerner y Rolando José Di Lorenzo

Uno, moribundo, no vale nada, no tiene opinión. 
El cura hablaba y hablaba y yo tuve que estar mudo, ni pensar en estornudar o moverme. 
Oigo todos los lamentos que las amigas de mi futura viuda hacen correr. 
La consuelan.
Ustedes saben. Hablaban mal de mi sensibilidad por las polleras.
 Y las polleras que se me cruzaban ¿así sin culpa?
—Con resignación, Petra —y le acariciaba la cabeza —Después le queda la pensión.
—Nos reuniremos a tomar mate y miraremos juntas la novela —dijo la Alicia. Yegua corrida por los del bar, dicen.
Yo, como si nada, entre las sábanas bordadas hace sesenta años para el casamiento.
Y comencé a recordar esas infidelidades que dicen que había cometido. Y si, la vi a Amalita muy joven hermosa y como me enredaba en su pelo mientras la besaba. También aquella aventura con Emilce, detrás del galpón de la quinta y entre los caballos. No me podía olvidar de Sandra, una mujer espectacular, salvaje, indómita, que amaba mi fuerza y poder. Seguía escuchando a esas pobres mujeres que alentaban a mi esposa con un futuro mejor y de pronto me di cuenta de que tenían razón, a la pobre Petra la engañe siempre, fui un mal tipo y¿ahora minutos antes de la muerte me doy cuenta?. ¡Dios como hago para arreglar esto! ¿Señor, estos recuerdos me los podes borrar de mi mente, o alcanza con que se los borres a ella?


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