EL UNICO ESCRITOR SOY YO - DON QUIJOTE

En mi voz

jueves, 23 de julio de 2015

Ficción del Can Cerbero

Resultado de imagen para El río de los yacarés

                                            — El río de los yacarés —
Ada Inés Lerner, 
Omar Chapi 
& Luciano Doti
El pueblo estaba convulsionado por lo ocurrido el día anterior. 
La policía se asombró de la fácil muerte de un antisocial y siguen sin localizar el cuerpo del culpable. 
Al parecer, Clarisa se encontró con el violador, forcejearon y ella se liberó. 
Luego corrió y corrió por el monte, y cayó desde el viejo puente de madera sobre el Río de los Yacarés. Nadó ágilmente hasta la orilla derecha, pero el delincuente se tiró detrás de ella. 
Habría logrado someterla y, en el momento en que arrancaba sus ropas, un hombre apareció sobre el viejo puente de madera dando varios gritos que el delincuente no logró escuchar por el ruido del río y los otros gritos de la mujer. 
Clarisa lo miró cuando sacó el arma, llena de terror advirtió al violador que regresó a ver justo cuando sonó el disparo. Entonces, el puente cedió y el hombre cayó al agua; lo miró chapotear río abajo.
Clarisa se encuentra ya con asistencia psicológica. Teme volver a ser atacada por el mismo hombre. Le explican que él ya no podrá ultrajarla. Ella, hecha una maraña de nervios, asiente con la cabeza y al rato vuelve a sus temores.
A partir de ahora, Clarisa y el resto del pueblo estarán más protegidos. No sólo por la muerte de ese violador.
El justiciero que chapoteó río abajo sobrevivió y no piensa entregarse a la Justicia. Vivirá en la clandestinidad, dedicado a ajusticiar malvivientes.

Publicar un comentario