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En mi voz

domingo, 5 de junio de 2016

Medio siglo: Las cartas olvidadas - Ada Inés Lerner





Medio siglo: Las cartas olvidadas - Ada Inés Lerner: Mary atraviesa la placita con la brisa precoz de la mañana; se menea con paso desparejo y torpe, mientras atisba el futuro de costadtado como una yegua compadrita.
Los pibes, bandada de
regreso que abandonan con esfuerzo el potrero y la redonda, la observan desconcertados, como quien busca
respuesta

en un reloj detenido en otro tiempo.
Las agitaciones y tormentas de una empleada postal como Mary
pertenecen al pasado reciente, quizás por eso gruñe un reclamo desafinado por
ese pueblo indolente. Ya en la estafeta, levanta la cortina enmohecida y la
reciben afablemente el vaho, la humedad, y las hilachas de aquellas cartas que
nadie leerá.
A Mary la satisface esa melodía repetida a través del
tiempo, y todas las mañanas, ella insiste en danzar al compás de un acorde
quejoso:
—¿Qué será de mí si nadie espera una carta? Una carta es una
visita inesperada, que uno puede besar, acariciar o evocar. Ahora todos están
con ese correo electrónico, superficial y rápido.
Alguna vez, un repartidor postal se acercó a Mary pero por
culpa del destino, tan insalvable como imprevisto, lo dejó ir, ya que ella fue
incapaz de comprender que ese cartero, tercero involuntario, ya no cargaba
sobre su hombro el útero desierto con las cartas que muchos dejaron abortar en
la madrugada.
Porque del buzón vacío nace una canción desafinada, Mary
baja la cortina mientras entona la última oración, la de quien ha decidido
encontrar la paz.

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